foto-aikido-nic3b1osLa semana del 26 de noviembre más de 295.000 inscritos rendirán la PSU 2018 y a menos de 2 meses los niveles de estrés pueden jugarles una mala pasada a los jóvenes. Si bien, en los establecimientos educaciones se encuentran en instancias preparatorias intensivas al igual que en los pre universitarios, es importante que como padres también podamos apoyar y orientar a nuestros hijos en este periodo con algunas estrategias en casa:

 

 

 

  • Mantener una rutina: en especial cuando salgan del colegio a fines de octubre, instar a que sigan levantándose temprano y estudien en las mañanas, siguiendo el ritmo de trabajo que traen del colegio y en los horarios en que se rendirá la prueba.

  • Asegurar un buen descanso: mantener la rutina significa también un buen descanso por las noches, con al menos 8 horas de sueño. Deben entender que no están aún de vacaciones.

  • Espacio tranquilo que les permita concentrarse: si en la casa no cuentan con las condiciones, inste a su hijo a que busque alguna biblioteca, que puede ser en su mismo colegio o en el sector donde vive para que pueda estudiar.

  • Variadas formas de estudio: alternando el estudio en solitario con el debate con compañeros. Si bien requerirá de horas de estudio y ejercicios de manera individual, el compartir dudas y buscar respuestas con la ayuda de otros es una excelente estrategia, que además contribuye a bajar los niveles de estrés.

  • Hacer deporte: inste a su hijo(a) a que no solo estudie, sino también realice alguna actividad deportiva. Si no es de los que lo ha hecho actividad física con regularidad inste a que se inscriba en yoga, un gimnasio, salga a caminar o trotar, o busque un parque donde pueda realizar una rutina de ejercicios.

  • Alimentarse sanamente: de manera equilibrada evitando la comida chatarra y los largos periodos sin alimentos. Promueva que se alimente cada 3 horas y tomar mucho líquido. Mantener el cuerpo hidratado y con adecuados niveles de azúcar en la sangre, también mejora el rendimiento del cerebro.

  • Alternar periodos de estudio con periodos de descanso: estudios señalan que el adolescente no se concentraría por más de 15 a 20 minutos, por lo tanto los profesores debieran variar las actividades en esos lapsus de tiempo. Cuando un joven estudia por su cuenta es capaz de alternar las materias y forma de manera espontánea, sin embargo, debiéramos recomendarle que cada 45 minutos descanse 10, ya sea para alimentarse, conectarse con los amigos o estirar las piernas.

  • Permiso para distraerse: también es recomendable que los jóvenes sientan que está permitido tener tiempos de ocio para ver televisión, jugar videojuegos, reunirse con amigos y salir, etc. siempre manteniendo las rutinas de descanso y el autocuidado.

  • Entrenarse para la PSU: promueva que su hijo realice uno o más ensayos PSU en universidades, ya que será semejante a lo que le tocará vivir, compartiendo sala con desconocidos y en condiciones bastante similares. Entre más preparado llegue más tranquilo enfrentara la prueba.

  • Confiar en sus capacidades: hemos acompañado y apoyado a nuestro hijo(a) durante sus años escolares, procurado las condiciones y oportunidades, formando hábitos y alimentando sueños, esta etapa es una etapa de firmeza para que no se relaje demasiado y como se señalaba en los puntos anteriores, mantener rutinas saludables, sin embargo la excesiva presión por nuestra parte o expectativas desmesuradas pueden ocasionar altos niveles de angustia, sumado a su propia ansiedad y preocupaciones siendo contraproducente para su rendimiento.

Muchos adolescentes autónomos e independientes, en este periodo solo necesitan saber que cuentan con nosotros como padres, sienten nuestro amor en los pequeños gestos y estemos disponibles para escucharlos, acompañarlos y divertirnos con ellos, los dados ya están lanzados.

 

Marisa Traverso Caldana
Vicedecana
Facultad de Ciencias de la Educación
Universidad San Sebastián

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